martes, 12 de febrero de 2008

Una dedicada, otra diferente


Después de publicar el artículo completo de Antonio Corral, la necrológica sobre García Bonillo, que había salido con erratas en el Ideal de Granada, he mantenido con él interesante correspondencia, de la que son fruto las dos fotos de acuarelas del maestro que son propiedad de Corral y que adjunto. Tiene otras dos, y dificultades para obtener buenas fotografías, como suele ocurrir por el vidrio y por los muchos matices de forma y color que deben quedar bien reflejados.

Cuando empezamos a entendernos por correo electrónico, me decía Antonio que conocía este blog : « Lo descubrí buscando información sobre Rafael. Es muy interesante y las acuarelas que figuran en el mismo muy bonitas. Yo tengo cuatro, alguna dedicada y otra muy rara por ser diferente a lo que habitualmente pintaba, se trata del Tower Bridge de Londres».

Pues aquí está la de Londres, y otra más, las dos extraordinarias, imponentes. ¡Que suerte tienes Antonio, de tenerlas en casa¡.

domingo, 10 de febrero de 2008

En la web de Fundación Mapfre

Un compañero me indica que buscando en Google
"Rafael Carcía Bonillo", además de aparecer este bloj y los artículos de Tres Foramontanos, hay una entrada en la Fundación Mapfre que ofrece una obra fenomenal del maestro. Efectivamente, es la que adjuntamos, muy en la línea habitual de paisajes de García Bonillo, pero con unas tonalidades azules menos frecuentes.

El texto que en esta web (que vale la pena visitar pues incluye muchísimas obras y autores, y además una visita, tipo museo virtual, a varias colecciones de la Fundación) acompaña a la foto da una información sumamente interesante, que reproducimos: "Información Técnica
Artista: García Bonillo, Rafael
Título: [Sin título]
Técnica: Aguada y tinta sobre cartulina
Medidas: 49,5 x 72,5 cm
Detalle:
La obra de Rafael García Bonillo, recientemente fallecido, destaca por su dominio de la técnica de la acuarela. Como vemos en esta obra, Bonillo consigue una gran variedad de matices y contrastes de luces y sombras en una obra caracterizada por su gran soltura y dedicada casi en exclusiva al paisaje. Bonillo recupera la tradición paisajística española representada por Aureliano de Beruete, influido por el luminismo de la Escuela de Barbizon francesa. Trabaja al aire libre y se recrea en la naturaleza, con un colorido en el que abundan los tonos sienas y pardos. En esta ocasión se decanta por un paisaje rural, con un pequeño pueblo en el horizonte y un cielo que amenaza lluvia. En primer plano, Bonillo se recrea en la representación del agua del río y sus efectos lumínicos, en un paisaje de aire casi fantasmagórico en el que demuestra su dominio de la técnica acuarelística.

domingo, 3 de febrero de 2008

De una exposición en Granada, en Abril de 1980



Me envía Luis Labrador, el maestro segoviano, dos fotos de otras tantas acuarelas de García Bonillo de las que no tenía noticia, y se lo agradezco doblemente, primero por la belleza de estas acuarelas, extraordinarias ambas, y además por el detalle de que tan buen y prestigioso acuarelista vea conveniente que se publiquen en este blog, lo que resulta un
La Alberca (Salamanca)
espaldarazo a la labor que aquí estamos haciendo. La verdad es que ya Luis me lo había expresado, y yo agradecido.

Dice Luis que las ha tomado de un catálogo de una exposición de Bonillo en Madrid, en torno a 1989. Estas dos acuarelas bien merecen un comentario más detenido sobre la extraordinaria técnica del gran maestro granadino, que pasamos a realizar.


Granada

Me dice Antonio Corral -al tiempo que me manda fotos de dos de las cuatro acuarelas que tiene él- : " De las dos últimas acuarelas que has publicado, magníficas por cierto, creo que no son de una exposición de Madrid, sino de Granada. En unos de los católogos que te enviaré (abril de 1.980), vienen las dos y fueron de una exposición de la Caja de Ahorros de Granada, que yo visité y creo que las vendió las dos. En el mismo catálogo hay otras más que te gustarán."

Modifico, pues el título. Y paso al comentario.

Estas dos acuarelas quizá sean, desde el punto de vista técnico, de las más representativas de García Bonillo, creo yo, porque en ellas se ve claramente cómo el maestro pintaba en negativo y sacando luces, que solemos decir; pero además haciéndolo con el pincel, esto es, pasando éste, seco, por la primera aguada, para que se lleve color y aparezcan, sucesivamente, las formas pretendidas, con tonos más claros. Es como dibujar borrando en superficie previamente ennegrecida, o como veíamos a la artista que ha salido estos días en la tele, haciendo formas a base de retirar la arena que había extendido sobre un cristal iluminado. Claro, mucho más difícil cuantos más matices consigas producir. Y las acuarelas del gran maestro tenían miles de matices.

En acuarela, al absorber el pigmento ya depositado en el papel, además del efecto “negativo”, se produce algo que los acuarelistas buscamos como la expresión aúrea: que los bordes queden suaves, que no haya rayas. Es conocida la importancia de los degradados en toda pintura figurativa, porque en la realidad no vemos las cosas separadas por cortes bruscos; pero en la acuarela, además de los degradados propiamente dichos –formas que reducen la luz progresivamente- se puede conseguir de diversas formas que todas las transiciones sean suaves, y en ello se ve al que domina la técnica, al maestro de la acuarela, como lo era, enorme, Rafael García Bonillo. Hablaremos más de ello en Tres Foramontanos, con este título: “Pintar en negativo y sacando luces”. Que, creo yo –y someto esta opinión a la mejor de cuantos compañeros quieran profundizar- era el “secreto” de Bonillo, del que tanto se ha hablado. Como decimos por aquí, esa es la conversación.

lunes, 21 de enero de 2008


He recibido el correo siguiente de Antonio Corral Quesada:
“Soy el autor de la necrológica sobre Bonillo que se alude en el blog. Ni que decir tiene que como amigo de Rafael García Bonillo desde hace mas de 35 años, cuando la escribí en el diario Ideal de Granada, puse el apellido García y no Díaz como publicaron. Al día siguiente hubo una pequeña rectificación escondida al final de otro articulo que pasó desapercibida. Quede constancia de ello. Además mutilaron en parte el articulo.”

Me parecía, si Antonio no tenía inconveniente, que debíamos reproducir aquí la necrológica completa, así que se la he pedido y la incluyo a continuación, ilustrada con una foto ya conocida de una acuarela del gran maestro, en tanto Antonio me remite las de cuatro acuarelas que tiene de su propiedad.

A Rafael García Bonillo

Días pasados conocí con profunda tristeza, de la muerte de un artista granadino artífice de la luz y las sombras recreadas con imaginación y lirismo, a través de un medio del que era un reconocido maestro: la acuarela.

Consulté los diarios de Granada, buscando la elegía meritoria escrita por algún ilustre articulista sobre este gran pintor granadino y no hallé referencia alguna sobre el óbito ni sobre el sentimiento ocasionado por el mismo y su definitiva ausencia del mundo del arte.

Ignoro si la noticia de su muerte trascendió poco, ocasionando con ello el desconocimiento del hecho y la carencia de la consecuente reacción pública de parte de alguna asociación pictórica, de los miembros de su gremio, intermediarios, amigos o de buenos aficionados que lo conocimos y admiramos, que descubrimos sentimientos a través de su pintura y de la música de la que era un gran aficionado. Porque de su inclinación y apego al arte armónico algunos aprendimos mediante charla amena e instructiva, amar y conocer a los mejores compositores, a las diversas orquestas y a los más exquisitos intérpretes y directores de la llamada música culta.

Gran dominador del medio pictórico, mientras ejercía su cotidiana faena, era capaz de conversar, comentar y discutir los últimos adelantos técnicos de los aparatos de alta fidelidad, escuchar algún aria de Pavarotti, e incluso hacer sus pinitos en el bell canto, del que era terriblemente aficionado, sin que por ello su obra se viera mermada un ápice en su extraordinaria soltura y fascinante expresividad.

Espléndido en su concepto crematístico, en ocasiones fue capaz de adaptar el precio de su obra al aficionado carente de recursos, enamorado del rincón, o del paisaje envolvente, casi mágico, que tenía ante sus ojos y por el que se había mostrado tímidamente interesado, pensando que no podría pagarlo.

Maestro de la luz y las sombras, como le denominó un experto aficionado con motivo de una exposición en una sala de arte de Granada. Entusiasta del mundo del yoga y espiritualista, demostró a través de íntimas charlas y comentarios, su alta sensibilidad y conocimientos del tema. Se documentaba con la vida y la obra de diversos yogis de la India, mostrando su respeto y admiración por la filosofía y tradición oriental.

Artista en suma, lleno de sencillez, delicadeza e intuición, capacitado para traspasar las fronteras con su personalidad y su obra.

Te echaremos de menos Rafa, extrañaremos tu pintura, tus transparencias, tu sensibilidad, tu conversación, tu compañía, tu talento y tus conocimientos. En tu memoria trascenderemos la materia como tú has hecho, y volveremos a evocar paisajes de cuento, de naturaleza encantada, de efectos increíbles y demandaremos aunque sea internamente, el reconocimiento que por méritos propios y por tu arte, mereciste en vida, y que por avatares de la misma, te fue negado o no suficientemente reconocido, salvo por tus amigos, e incondicionales. Te recordaremos con cariño.


Antonio Corral Quesada

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Las acuarelas de La Alberca






Las asociaciones de acuarelistas castellano leonesas, es decir, las de Valladolid, Segovia y Salamanca (en realidad es la de La Alberca, a la que además de albercanos se han unido acuarelistas de la capital y de otras villas), tuvieron un encuentro en La Alberca el pasado fin de semana. No pude asistir, así que rogué encarecidamente a mis compañeros que hicieran fotos de las acuarelas de Rafael García Bonillo que hay en el Hotel Las Batuecas, también llamado por los albercanos el Parador porque fue el primero de los hoteles elegantes que se instalaron en La Alberca.







Con estas acuarelas de La Alberca abrimos en su día este blog, pero solo con tres fotos que yo conservaba de tres de las siete acuarelas que fotografié en el Parador hace cuatro años, en el I Encuentro Internacional de Pintores en La Alberca, que empezó con periodicidad anual pero este año se ha decidido pasar a bianual. En mi blog de Periodista Digital, cuento más detalles de aquel encuentro y de estas acuarelas, en varios artículos que podéis ver en http://blogs.periodistadigital.com/tresforamontanos.php, que os lleva a blog, y si queréis directamente, añadiendo a esa línea blog=508&page=1&disp=posts&paged=6 para el tema
García Bonillo, ¡qué gran acuarelista¡ de 28.6.07, y cambiando el último número por el 7 Encuentros en La Alberca de 09.06.07.
Segis Fernández ha tenido la amabilidad de hacer las fotos y mandárnoslas a todos los compañeros, pero solo ha podido hacer cinco porque dos de los cuadros que él también recuerda estaban en el Parador, ya no están, al menos al público. En fin, realmente solo son nuevas en este blog dos fotos de los cinco temas de La Alberca que hay en el Parador, pero como las fotos hechas por Segis son mejores que las mías, publico ahora todas juntas.

















martes, 6 de noviembre de 2007

Dos catálogos (antiguo y 2002)

Junto con las fotos de las acuarelas de Bonillo en La Alberca, Segis Fernández nos remite varias más que tenía también en foto, además de la original, propiedad suya, que tiene colgada en su tienda Artecentro, de la que me dice ya hará fotos con más tranquilidad, puesto que cuenta con ella (podéis verla allí en vivo y en directo).







Las dos primeras, son una fotocopias bastante deterioradas de un catálogo antiguo.












Estas otras cuatro pertenecen a un catálogo que Segis tiene dedicado por el propio Bonillo, de una exposición que realizó en Granada en enero de 2002, en las que ya se nota una diferencia de estilo. Que las disfrutéis, nos dice Segis a los compañeros de la asociaqción vallisoletana, y yo lo repito a todos lo que seguís al gran maestro por este pobre blog (¡hojalá haya pronto nuevos medios y mejores para difundir su obra¡).

martes, 16 de octubre de 2007


He recibido de M. Concepción Javier Martínez un correo en el que me dice que acude a la llamada que he hecho en mi blog solicitando fotos de acuarelas pintadas por Bonillo, y que posee una, muy bella, cuya foto me remitía. La foto enviada estaba tomada de lado, por lo que la contesté solicitando una tomada frontalmente, que gentilmente me ha remitido e incluyo ya. Es cierto que sacar las fotos con los reflejos del cristal resulta complicado, pero vale la pena intentarlo, y en este caso el resultado ha sido espectacular.

Me dice también que conoció a Rafael García Bonillo en la Galería Sánchez de Granada y que era un hombre genial, como acuarelista y como persona, « pues era un hombre muy sencillo y extremadamente afable. Me hacía gracia su forma de vestir, pues al contrario de lo que hacían otros pintores cuando exponían su obra, él se presentaba con sus zapatillas de paño y no pasaba nada » .

Este cuadro lo adquirió en una exposición que García Bonillo hizo en esa Galería (ya desaparecida) a finales de los años 80 o al principio de los 90, y cree que corresponde a un paisaje de algún rincon de la provincia de Granada.

Muchas gracias, M. Concepción, en nombre de todos los que admiramos al gran maestro. En efecto, la acuarela que usted tiene es extraordinaria.